Intoxicación con atún de Almería alerta a consumidores españoles

Intoxicación con atún de Almería alerta a consumidores españoles

España ha sido víctima de la falsificación de documentos que ha generado un grave problema a la salud pública en lo que respecta a las condiciones en las que se encontraba un atún que fue comercializado en Almería y que ha provocado 105 intoxicaciones. De allí, que, la Guardia Civil ha investigado a siete personas como posibles autores de este delito contra la salud pública con productos alimenticios, en virtud, que presentaron documentos falsos y están cometiendo delitos contra los consumidores. La intoxicación con atún, fue una intoxicación alimentaria por histamina, se ha originado por el consumo de Thunnus albacares, el cual fue adquirido descongelado pero fresco a una empresa de Almería, la cual efectúa transacciones comerciales con la compra- venta de este producto.

Alerta sanitaria por intoxicación con atún

La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), en virtud de los hechos ocurridos, dictaron de inmediato alerta sanitaria por intoxicación, la cual fue ampliada hasta la red de alerta alimentaria nacional por parte del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información y por el Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos.

Esta intoxicación se extendió a muchos lugares del territorio español, llegando a Murcia, Andalucía, Valencia, Aragón, Cataluña, Castilla y León, País Vasco y Madrid, incluso logró llegar a otros países de la Unión, extendiéndose la intoxicación a Portugal, Francia, Alemania e Italia.

La lección es… se debe aumentar el control en la trazabilidad del atún

Esta masiva intoxicación básicamente es acreditada a la falta de control de la trazabilidad del atún. Destacando como hecho de las averiguaciones que, las autoridades de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía informaron a la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), que solo eran dos lotes implicados en la contaminación, cuando en realidad eran seis lotes contaminados, que fueron introducidos mediante el uso de documentación falsa, puesto que, no coincidieron con la documentación, los albaranes, las facturas y las etiquetas halladas durante las inspecciones.

Comprendiendo así, que el problema es la falta de control en la trazabilidad del atún comercializado, evidentemente la empresa será sancionada y el Plan General de Higiene y Autocontrol, debe ser revisado.

Pérdida de la cadena de frío

Este tipo de intoxicación con atún, se produce por la pérdida de la cadena de frío y no mantener la correcta conservación del atún. Por lo que, los investigadores de este caso investigan cuál fue el momento exacto en que el atún perdió la cadena de frío, sin embargo, la falta de documentos de trazabilidad hace muy difícil determinar claramente en que momento faltó la refrigeración.

Otro factor que impide que se determine el momento preciso de la falta de conservación adecuada del atún, es a causa que la empresa que comercializaba este producto, suministró datos falsos a sus compradores en lo referente a los resultados analíticos sobre el estado sanitario del atún, manipulando el informe analítico original.

Las modificaciones a los documentos son en cuanto a la falsa información de los lugares de captura del atún, a las artes de pesca usadas, donde se mencionaba que el atún procedía de palangre, anzuelos y sedales, cuando ciertamente la pesca era de cerco.

Aún se espera por más resultados de la investigación, pero lo que ejemplifica este hecho es que, se debe tener mayor control sobre la trazabilidad del atún que cada día es más valorado por los consumidores.

(Visited 102 times, 1 visits today)